De la Autoexigencia, los “tengo que” y el ser esclava de tu negocio.

En mis sesiones de coaching con Community Managers sale a la luz en el 90% de los casos un nivel elevado de autoexigencia.

La realidad es que la profesión de Community Manager lejos de parecer algo sencillo, requiere de creatividad, organización, disciplina y dedicación entre otras cosas.

A veces los clientes exigen de más y otras tu misma te conviertes en tu propia “jefa exigente”, te cuesta poner límites a los demás, a ti misma, a tus horarios maratonianos…

Te levantas y te acuestas con el “tengo que” y “debería” constantemente…

Cuando le añades que además de emprender, eres mujer, madre, y te estás reinventando…conlleva en muchos casos un nivel exagerado de estrés y malestar que limitan tu potencial y tu bienestar.

La dedicación y el hambre por mejorar es lo que nos ayuda a crecer, la responsabilidad y la excelencia son grandes compañeras cuando emprendemos.

Por ello es importante que aprendas diferenciar entre excelencia y exigencia, la connotación que socialmente damos a ser una mujer exigente, perfeccionista a veces se confunde con vivir atormentadas con la sensación de querer demostrar a los demás lo buenas que somos y que podemos con todo, las mujeres tenemos tendencia a hacernos cargo de todo y dejarnos a nosotras mismas para el final.

Flaco favor para tu creatividad, organización y bienestar personal y profesional.

Generalmente detrás de una elevada autoexigencia suele haber un rasgo  de baja autoestima ligada a la necesidad y búsqueda de reconocimiento.

Cargamos con todo y aceptamos todo lo que venga sin ser conscientes ni coherentes con nuestra realidad y con la de nuestro entorno.

Por ello es fundamental que aprendas a conocerte, a identificar de dónde te viene esa exigencia, qué necesidad sin cubrir hay detrás de ella, que aprendas ver cual es tu situación real, tus posibilidades y que, en función de todo ello, aprendas a priorizar y organizar tus objetivos y acciones.

Y por supuesto aprendas a disfrutar de lo que haces, a encontrar el “para qué” lo haces, ¿qué te motivó a emprender?, ¿estás siendo coherente con ello?

Mañana empiezo un reto de 21 días con una cliente para gestionar y profundizar en la autoexigencia y para que ella aprenda a vivir en el SER y no en el HACER.

Hay muchas maneras de trabajar y gestionar la tendencia a ser autoexigente, te recomiendo que empieces por observar tu lenguaje, ¿cómo te hablas a ti misma?, ¿qué te repites a menudo?, cuando lo tengas empieza por cambiarlo por un lenguaje más amable y ligero para ti.

Recuerda, la excelencia, no es producto de las circunstancias, sino, una decisión consciente.

Si resuena contigo y quieres liberarte del lastre de querer ser la mejor a costa de tu propio bienestar y el de los tuyos, no dudes en reservar una primera sesión de valoración gratuita y sin coste.

Te dejo un enlace a mi cuenta de Instagram donde te explico la distinción entre EXIGENCIA VS EXCELENCIA.

Si te resulta interesante, comenta el post o dale a guardar

Con cariño.

Tu Coach

Mónica

@monicaortega_coaching

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.